LOKI


El hecho más triste en el que participó fue la muerte de Balder. La asamblea de los dioses le castigó por su partici­pación en el asesinato de Balder de la siguiente manera, le ataron a unas enormes rocas con las visceras de uno de sus hijos, y encima de su cabeza le colgaron una serpiente venenosa. Su mujer Sigyn reco­gía en una copa las gotas de veneno que continuamente caían sobre su cara, pero cuando se retiraba para vaciarla algunas de éstas caían sobre el dios, lo que provocaba que se retorciera con tan gran dolor que hasta la tierra temblaba.

Aunque, en ocasiones, ayudó a los dioses a salir de situaciones difíciles debido a su ingenio. En cierta ocasión, los dioses decidieron construir un muro alrededor de Asgard, a lo que se ofreció un gigan­te, pidiendo como recompensa la mano de la diosa Freya, más el sol y la luna, con sólo la ayuda de su caballo Svadilfare. Los dioses aceptaron con tal que acabara el muro en seis meses, tal como les había aconsejado Loki.

El proyecto comenzó y avanzó muy de prisa. Cuando estaba a punto de cumplirse el plazo, los dioses empezaron a preocuparse ya que no querían perder a Freya, ni sumir el mundo en la más profunda oscuridad sin el sol o la luna, por lo que exigie­ron a Loki que buscara una solución. Este se convirtió en una yegua que distrajo al caballo Svadilfare, sin el cual el gigante fue incapaz de cumplir el plazo. Días más tarde Loki dio a luz a un caballo con ocho patas que entregó como regalo a Odín, quien decidió ponerle el nombre de Sleipner.



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